Mónica Weisner Horowitz, antropóloga médica. Visibilizando el aborto en tiempos de represión
Author
Junge Cerda, Patricia
Full text
https://revistasaludpublica.uchile.cl/index.php/RCSP/article/view/7823810.5354/0719-5281.2025.78238
Abstract
Reproductive health in general, and abortion in particular, are complex and extremely sensitive issues in Chilean society. Therapeutic abortion was allowed in Chile during the 20th century, until in 1989 it was banned and criminalized absolutely. Between 1989 and 2017, when the law that restored the right to terminate pregnancy on three specific grounds was enacted, it remained that way: clandestine, silenced and penalized. However, women continued to interrupt their pregnancies for diverse reasons. During this period, medical anthropologist Mónica Weisner Horowitz carried out systematic research on induced abortion among low-income women, creating a matrix for sociocultural analysis of the phenomenon, and spreading the results of her work in various spaces of analysis, discussion and decision-making. Thereby, she contributed to the understanding of the multifactorial and multidimensional complexity of induced abortion, from a transdisciplinary perspective in public health. The quantitative and qualitative results of her research constituted for decades part of the few data available on this phenomenon, since there were no official statistics or open spaces for visibility. Additionally, from her experience, she trained a generation of medical anthropologists, who today contribute from various spaces to a sociocultural approach to public health. La salud reproductiva en general, y el aborto en particular, son temas complejos y extremada mente sensibles en la sociedad chilena. El aborto terapéutico estuvo permitido en Chile durante el siglo XX, hasta que en 1989 fue prohibido y penalizado de forma absoluta. Entre 1989 y 2017, cuando se promulgó la ley que repuso el derecho a interrumpir el embarazo en tres causales específicas, permaneció así: en clandestinidad, silenciado y penalizado. No obstante, las mujeres seguían interrumpiendo sus embarazos por diversos motivos. Durante este período, la antropóloga médica Mónica Weisner Horowitz realizó sistemáticas investigaciones sobre el aborto inducido entre mujeres de bajo nivel socioeconómico, generando matrices de análisis sociocultural sobre el fenómeno, y difundiendo sus resultados en espacios de análisis, discusión y toma de decisiones. Con ello aportó a la comprensión de la complejidad multifactorial y multdimensional del aborto inducido, desde una mirada transdisciplinaria en salud pública. Los resultados cuantitativos y cualitativos de sus investigaciones constituyeron por décadas uno de los pocos datos disponibles sobre este fenómeno, ya que no se contaba con estadísticas oficiales ni espacios abiertos de visibilización. Desde su experiencia aportó, también, a la formación de una generación de antropólogas médicas, que hoy contribuyen desde diversos espacios a un enfoque sociocultural de la salud pública.